
En Suzhou, provincia de Anhui (China), se vivió una escena profundamente conmovedora: una perra, recién parida, perdió a sus crías durante el parto y no logró asumir la ausencia. Movida por el instinto y el dolor, desenterró repetidamente la fosa poco profunda donde habían sido colocados los cuerpos y trató de recuperar a sus cachorros.

El propietario, identificado como el señor Qin, explicó que los neonatos murieron en el proceso de alumbramiento. La madre localizó la sepultura improvisada, cavó a través de la tierra varias veces —según testigos, entre cinco y seis intentos— y terminó encontrando los cuerpos de sus crías.

Al hallar a los cachorros, la perra los lamió con persistencia y se mantuvo a su lado, inmersa en un estado de angustia que no podía disimular. El dueño tuvo que retirar con cuidado uno de los cuerpos del hocico del animal y tratar de consolarla con caricias suaves en la cabeza. Aun cuando en algunas ocasiones el animal cedió, volvía una y otra vez junto a los restos.
Señal de duelo animal: la profunda pérdida de una camada completa puede provocar en la madre cambios notables en su conducta y apetito.

Cuando la muerte afecta a todos los cachorros de una camada, la reacción maternal suele ser más marcada que cuando fallece solo uno. En estos casos es frecuente observar: abulia, retraimiento, disminución de la ingesta e interés por el entorno. Los cuidadores deben estar atentos y ofrecer contención emocional para facilitar la recuperación.
Consejos para acompañar a una perra en duelo
- Proporcionar un lugar cálido y tranquilo lejos de estímulos estresantes.
- Mantener rutinas regulares (alimentación, paseos suaves) para aportar estructura.
- Evitar forzar la interacción con humanos o animales hasta que muestre interés.
- Consultar al veterinario si aparecen cambios prolongados en el apetito o conducta.
El consuelo humano puede ayudar a una madre canina a atravesar el luto; la paciencia y la observación son claves.
La escena vivida por el señor Qin y su perra ilustra que las emociones asociadas al duelo no son exclusivas de los humanos. Los animales pueden experimentar dolor intenso ante la pérdida y responder con comportamientos dirigidos a recuperar o proteger a sus descendientes, incluso cuando ya no es posible.
Resumen y conclusión:
- Hecho: en Suzhou, una perra perdió a todos sus cachorros durante el parto.
- Reacción: la madre cavó repetidamente para desenterrar a sus crías y permaneció junto a sus cuerpos, lamiéndolos.
- Intervención: el dueño intervino para retirar los restos y brindar consuelo físico.
- Recomendación: observar cambios en la conducta y ofrecer apoyo emocional y veterinario si es necesario.
En definitiva, este caso nos recuerda la profundidad de los lazos entre madre e hijos en el reino animal y la responsabilidad de los cuidadores para acompañar el proceso de duelo con calma, sensibilidad y atención profesional cuando haga falta.






